Semillas cesped

Semillas Cesped Rústico y Decorativo 1 Kg

Semilla cesped ornamental

Semillas Cesped Ornamental y Resistente 1 Kg

Semillas Cesped Rústico y Decorativo 5 Kg

Mezcla de especies cespitosas ideal para zonas de alta intensidad de uso, en las que se requiera de un bajo mantenimiento, con un césped de excelente color todo el año y de alta densidad. Cesped de bajo mantenimiento y máxima tolerancia al pisoteo. Composición: 80% en 3 variedades de Festuca Arundinácea; 20% Raigrás Inglés Cespitoso. Formato de 5 kg para 175 metros cuadrados aproximadamente.
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Condicionantes de eleccción

Los condicionantes de implantación
Son aquellos parámetros que debemos tener en cuenta para realizar la elección de una mezcla o una variedad para formar un césped. La utilidad que debe tener el césped es la principal sin embargo hay otras que no dependen del usuario sino de la región donde se encuentre y que por lo tanto son mucho más restrictivas y difíciles de cambiar.

Utilización:
Es sin duda uno de los factores principales pues encontramos en el mercado multitud de mezclas de cespitosas pensadas cada una de ellas para dotar al césped de unas propiedades concretar. Si estamos buscando un césped para un jardín con niños no erigiremos uno que sea delicado y poco transitable, o si buscamos uno para alrededor de una piscina no nos decantaremos por uno muy grueso que casi pinche, pues estas consideraciones son principales para su elección.
Las principales preguntas que debemos responder antes de elegir una mezcla son:

-¿Que uso va a tener la zona en cuestión?
-¿Qué mantenimiento le puedo proporciona?
-¿Cuantas horas mensuales le quiero dedicar?
-¿Qué espero de un césped?


Resueltos estos temas es momento de mirar los condicionantes intrínsecos del territorio.

Factores impuestos:
Es muy importante pensar en la zona donde nos encontramos pues podemos elegir una mezcla que aguante muy bien los calores estivales pero que no tolere el frío, o una que aguante las aguas salina, o muy duras, o aquellas que toleran muy bien la sombra… Los factores como la temperatura invernal, las máximas estivales, el tipo de agua de riego, la intensidad lumínica, la pluviometría, la disponibilidad de agua de riego… son imprescindibles para una buena elección.

Terreno:
La textura y propiedades químicas de la zona donde vamos a plantar el césped son muy importantes. Necesitamos tener un terreno ligeramente arenoso, poco compactado y con un pH cercano al neutro. Si estas condiciones no son óptimas deberemos buscar mezclas que se adapten mejor al encharcamiento o a pH ácido o básico.

Temperatura:
Hay que tener en cuenta si las temperaturas invernales son muy bajas puesto que algunas especies sobre todo las C4, que son muy sostenibles en lo que a recursos hídricos se refiere pierden su color con temperaturas bajas, mientras que otras especies están perfectamente adaptadas a condiciones frías o a veranos tórridos.

Luminosidad:
Las horas de luz o la falta de sol son también una propiedad a tener en cuenta puesto que hay especies que necesitan la incidencia directa del sol mientras encontramos otras adaptada a vivir y mostrar su color verde con muy poco luz.

Agua:
Su disponibilidad y calidad es un factor que determinará de forma directa el éxito y/o la satisfacción con la mezcla elegida. En este aspecto es quizá el que mayor diferencia haya entre mezclas, pudiendo encontrar algunas muy exigentes tanto en cantidades de agua como en la calidad de esta, otras toleran muy bien la sequia e incluso se pueden regar con aguas marinas o agua muy duras o extremadamente blandas.

Malas hierbas y musgo

Una mala hierba
Es una planta que crece de forma predominante en una situación alterada por el hombre, como un césped. En este caso se produce una falta de homogeneidad visual en el prado, pudiendo ser estas de dos tipos diferentes, de hoja ancha o de hoja estrecha. En el primer caso al tratarse de plantas de diferente morfología a la mayoría de céspedes podemos realizar su control con un herbicida selectivo que respeta las especies de hoja estrecha (gramíneas que forman el césped) y elimina las de hoja ancha, siendo las más representativas el bromus, taraxacum… Se puede utilizar el herbicida selectivo césped Batlle.
En el caso de malas hierbas gramíneas o de hoja estrecha dentro del césped la mejor medida de control es el control manual o el escarificado y posterior resiembra con semillas de césped.

Musgo o algas:
Se trata de la aparición de unas capas verdosas o negras en el césped que crean cierta impermeabilidad y deprecian su aspecto visual. Son blandas y de aspecto abultado.
Su control es fácil con el fertilizante Anti Musgo Batlle.

Plagas

Se considera plaga a una situación en la cual un animal produce daños a un cultivo. Las principales plagas son causadas por insectos aunque pueden ser debidas a cualquier animal siendo en céspedes los insectos del suelo, los caracoles y las hormigas los principales causantes.

Insectos del suelo:
Encontramos en este grupo a orugas, larvas y gusanos que viven en el suelo y que pueden encontrarse en el medio de cultivo del césped sin ocasionar daños. Existen algunas variedades tipo gusanos grises o gusano alambre que se alimentan de las raíces del césped y que pueden llegar a matar la planta. Se recomienda su tratamiento con el Insecticida Suelo de Batlle.

Hormigas:
Se trata de insectos que no producen daños directos en el césped pero si de forma indirecta por desgaste de la zona transitada. Pueden construir sus nidos debajo del suelo y ocasionar problemas en su tránsito de comida. Su forma de control es con el Anti Hormigas Batlle disponible en formato líquido Listo Uso y granulado para aplicación directa.

Caracoles y babosas:
Se trata de moluscos que se alimentan de vegetales y que suelen aparecer en zonas húmedas, siendo el césped una de estas zonas de un jardín. Los daños que producen son cortes en las plantas y no suelen ser un problema importante puesto que preferirán siempre tejidos vegetales más blandos, posiblemente de pequeñas plantas próximas. Las medidas de control son con el Anti Caracoles y Babosas Batlle.

Enfermedades

Una enfermedad es un proceso y el status consecuente de afección de un ser vivo, caracterizado por una alteración de su estado. El estado y/o proceso de enfermedad puede ser provocado por diversos factores, tanto intrínsecos como extrínsecos al organismo enfermo.

Trucos de mantenimiento para evitar las enfermedades
Algunas buenas prácticas de cultivo y mantenimiento nos ayudaran a prevenir posteriores problemas que se pueden desarrollar en nuestro césped. A continuación destacamos algunas de ellas:
-Evitar regar en los momentos de máxima insolación: Una vez el césped está establecido es importante evitar los riegos des de las 11 de la mañana a las 7 de la tarde durante el verano pues la combinación del sol, altas temperaturas y humedades es sinónimo de aparición de enfermedades.
Una fertilización adecuada: EL fertilizante es un tema delicado, tanto por exceso como por defecto, excesos de nitrógeno en el medio provocaran plantas más altas, de mayor crecimiento pero a su vez más débiles y sensibles a la aparición de plagas y enfermedades.
-La presencia de malas hierbas o excesiva vegetación en los alrededores del césped puede provocar que semillas de estas entren en la zona cespitosa llenándose éste de malas hierbas.
-Cortes limpios. Tener las cuchillas de la segadora bien afiladas o utilizar segadoras helicoidales ayuda a tener cortes limpios que cicatrizan antes y son menos sensibles a la intromisión de enfermedades.
Escarificados, pinchados y recebados. Realizar estas prácticas anualmente permite mantener un césped más joven y en buenas condiciones así como mejorar la infiltración del agua que reduce el riesgo de aparición de enfermedades fúngicas.

Dollar spot:
Se trata de una enfermedad fúngica frecuente, generalmente causada por la Esclerotinia homeocarpa, que aparece en céspedes implantados que están expuestos a condiciones humedad y
calor. Sus síntomas son la aparición de manchas pequeñas de color grisáceo en forma de Dollar o moneda y agrupadas. Para su control se recomienda reducir el riego y aplicar un fungicida específico como el Fungicida césped Batlle.

Antracnosis:
Se trata de una enfermedad fúngica que puede aparecer principalmente en los géneros Poa, Agrostis y Festuca rubra. Suele ser un problema en épocas cálida y de baja incidencia solar. Se detecta por la aparición de unas manchas anaranjado marronosas en la base de la planta, donde se puede ver el micelio del hongo de color negro. La planta pierde densidad y brillo. Se produce cuando se aplican siegas excesivamente bajas, hay una falta de nitrógeno y mucha carga de pisoteo en el césped.
Para su control se recomienda aumentar la altura de siega, aplicar una buena fertilización y aplicar un fungicida específico como el Fungicida césped Batlle o el fungicida Polivalente Batlle.

Fusarium:
Se trata de una enfermedad fúngica que puede aparecer en la mayoría de especies cespitosas gramíneas, sobre todo en regiones húmedas con climas templados. Provoca daños en las hojas, corona y raíces de las plantas. Primero se ven pequeños rodales de césped que amarillean para extenderse poco a poca hasta formar una gran mancha amarilla. En los bordes de las zonas afectadas se aprecia un moho en forma de lana y color blanco rosáceo. Las aplicaciones altas de fertilización nitrogenada, las temperaturas nocturnas elevadas y las humedades altas favorecen su aparición. Para su control se recomienda reducir el riego y aplicar un fungicida específico como el Fungicida césped Batlle.

Rhizoctonia:
Se trata de una enfermedad fúngica que puede aparecer en muchas especies cespitosas, principalmente del género Poa, Agrostis, Cynodon, Festuca, Lolium y Zoysia. Los síntomas de la enfermedad son manchas circulares de color rojizo, marronoso o púrpura que con temperaturas altas se asemejan a un aspecto de anillo, estando el césped verde por dentro de él y por fuera del mismo.
Para su control se recomienda reducir el riego y aplicar un fungicida específico como el Fungicida césped Batlle.

Pythium
Se trata de una enfermedad fúngica que afecta principalmente a los géneros Agrostis, Poa, Lolium y Cynodon. Los daños aparecen primero en las hojas para pasar posteriormente al cuello raíz del césped. Se detecta su aparición en hojas por manchas de color paja, mientras que en el cuello y raíz provoca la muerte de la planta. Suele aparecer en los períodos más calorosos y húmedos.
Para su control se recomienda aplicar un fungicida específico como el Fungicida césped Batlle.

Hilo Rojo:
Se trata de una enfermedad fúngica producida por los hongos Cortícium y Limonomyces, que puede aparecer principalmente en Poa, Lolium, Agrostis, Festucas y Cynodon. Los síntomas que provocan son manchas circulares de 5 a 20 cm de diámetro con unos filamentos rojizos muy característicos. Aparecen cuando el césped presenta carencias de nitrógeno y mucha humedad.
Para su control se recomienda reducir el riego, aplicar una buena fertilización y tratar con un fungicida específico como el Fungicida césped Batlle.

Roya:
Se trata de una enfermedad fúngica que afecta básicamente a las especies Poa, Lolium y Zoysia, que se detecta por la presencia de manchas amarillas en las hojas y tallos pudiendo incluso adquirir tonalidades anaranjadas. Aparece cuando se reúnen las condiciones de temperatura moderada, alta humedad y tiempo soleado.
Para su control se recomienda reducir el riego y aplicar un fungicida específico como el fungicida cobre o el Fungicida césped Batlle.

Mantenimiento

Hablar de mantenimiento significa hablar de todas aquellas tareas que se deben realizar sobre el césped para conservar su estado óptimo. Aquí encontraremos trabajos que hay que hacer casi a diario, como es el riego, otros semanales o quincenales, la siega, otros mensuales o trimestrales, como la fertilización, e incluso algunos anuales o bianuales como el pinchado o el escarificado.

Riego:
El riego es un factor clave en la implantación y posterior supervivencia del césped. Sus necesidades hídricas son elevadas por lo que en las épocas de menos lluvia será imprescindible el riego para el correcto desarrollo del césped. Los aportes hídricos dependen mucho de la especie e incluso variedad que hayamos elegido, de esta forma tenemos algunas muy exigentes que requieren 2 o 3 riegos diarios en el momento de máxima exigencia mientras que en este mismo momento otras pasarán con uno o dos riegos semanales. De todas formas siempre es mejor, una vez el césped está establecido, aportar riegos largos y menos frecuentes, para asegurar la máxima longitud de su sistema radicular, que al mismo tiempo nos dará una mejor estabilidad del césped.

Siega:
Se trata de un factor necesario, variable y subjetivo. Mientras que en muchos casos el césped es quien ordena las necesidades en este caso dependen en parte del usuario, hay quien no es nada tolerante con la altura y quiere tener siempre el césped en estado óptimo, mientras hay quien prefiere ahorrar trabajo y ser más tolerante en la variabilidad de la altura.
Evidentemente también influirán las características de la mezcla o especie elegidas puesto que algunos son de crecimiento rápido mientras que otras presentan una velocidad de desarrollo bastante lenta. Aquí encontramos céspedes que necesitan una siega semanal, mientras otros pasarán con 3 o 4 siegas anuales.
La primera siega es muy importante ya que es la que marcará el inicio del crecimiento lateral del césped, esta debe realizarse cuando el césped ronda los 10-12cm para reducir su altura de forma progresiva, nunca a más de 1/3 de la iniciar es decir reducir estos 10-12cm a unos 4-5cm. Posteriormente podemos ir regulando la altura dependiendo de nuestros gustos y de la tolerancia de la especies, donde también encontramos variaciones importantes, mientras especies como el Agrostis toleran siegas por debajo de los 8mm otras no deben sobrepasar los 40-50mm.
Realizar cortes algo más altos en verano ayuda a retener más humedad en el suelo y por consecuencia permite ahorrar agua.

Fertilización:
El aporte de nutrientes al césped es importante para mantener un crecimiento equilibrado y para dotar a la planta del color verde que estamos buscando. El nitrógeno es el elemento más móvil y más utilizado por el césped pues hablamos de una planta que destina sus recursos al crecimiento. El fósforo es el nutriente menos importante aunque es necesario en bajas proporciones, mientras que el potasio es muy importante sobre todo en las épocas frías para dotar a la planta de un buen sistema inmunológico y permitirle adquirir unas buenas reservas para su posterior salido con los primeros calores.

Podemos encontrar dos tipos diferentes de fertilizante según su necesidad de aplicación, los llamados tradicionales que aportan los nutrientes en el momento que los esparcimos y que por un lado proporcionan una rápida respuesta en la planta pero su duración en el suelo es me unos 40 días. Por otro lado encontramos los de liberación controlada, que proporcionan un aporte gradual de nutrientes, evitando quemaduras por exceso de abonado, y que permiten distanciar la siguiente fertilización hasta 100 días.

Sea cual sea la elección es importante planificar un buen calendario de abonado:

- Medianos de febrero: Aportar un fertilizante de rápida asimilación tipo el Abono Césped Batlle.
- Abril: Aportar un fertilizante de altas dosis nutritivas como el Abono inteligent micro de Batlle, que con su liberación controlada i su mínimo tamaño permite un recubrimiento máximo del suelo y una disponibilidad nutritiva óptima.
- Julio: Repetir con el Abono Inteligent micro Batlle
- Octubre: Aplicar el también fertilizante de liberación controlada Professional de Batlle que permite alargar el verdor del césped todo el invierno, gracias a su alta cantidad de hierro.
Esta planificación es aproximada y depende del tipo de césped y de la zona geográfica donde nos encontremos.
La forma de aplicar el fertilizante es esparciéndolo de forma homogénea sobre la superficie a tratar. Para un óptimo recubrimiento y una máxima homogeneidad nutritiva aplicar en pases cruzados a la dosis indicada por el fabricante, que suele estar sobre los 30-40g/m2.

Escarificado:
El escarificado consiste en realizar varios cortes en el césped y los primeros centímetros de suelo de manera que retiramos los residuos de materia orgánica que forman el indeseable fieltro, que es una capa impermeable que limita sobre todo la penetración del agua. La finalidad del escarificado es mejorar la infiltración del agua, dejar espacio para un crecimiento lateral del césped y rejuvenecer sus plantas. Es interesante aportar un recebo en forma de arena una vez realizada la operación y aprovechar para resembrar aquellas zonas dañadas o maltrechas.

Aireación:
Es una tarea similar al escarificado pero que en este caso se realiza pinchando el césped en el que se le producen unos largos agujeros de unos 10-15 cm y se retira su contenido. Esta operación es muy importante que vaya acompañada de un recebado puesto que su principal misión es reducir la compactación del terreno, mejorar su estructura, la infiltración del agua y el espacio para el desarrollo de las raíces.

Siembra

Preparar la siembra:
El momento de la siembra es uno de las más importantes y complejos para la plantación del césped. Para asegurar el éxito hay que tener en cuenta algunos factores imprescindibles, el medio donde lo vamos a sembrar, la disponibilidad y homogeneidad del agua, como se evacuara esta (drenaje) y que utilización le vamos a dar.

Medio de cultivo:
El medio de cultivo, es uno de los factores principales para tener éxito en la siembra, puesto que el césped requiere de unas características de soporte especiales. Las especies cespitosas requieren de un medio de cultivo aireado, de granulometría media, que no se compacte con facilidad y textura arenosa. Las propiedades químicas del suelo son también importantes aunque por defecto suelen ser buenas en cualquier zona del territorio nacional. Un Ph neutro con una buena proporción de materia orgánica serán ideales.
A nivel práctico antes de la siembra debemos descompactar el suelo, aportar algo de materia orgánico, en forma de estiércol, matillo o substrato vegetal, y en caso de suelos arcillosos aportar una capa de arena para mejorar la estructura de los primeros 15-20cm. Hecho esto dejamos la superficie lo más fina posible y ya podemos proceder a esparcir la semilla. Es importante una vez sembrada añadir una nueva capa muy fina de unos pocos mm de recebo especial para césped o pasar un curro que asegure el contacto de la semilla con el suelo.

Drenaje:
El drenaje es un tema que hay que solucionar antes de la plantación aunque suele quedarse olvidado hasta que aparecen los problemas de encharcamiento. El césped es una especie sensible al encharcamiento radicular y que al mismo tiempo necesita de altas cantidades de agua, lo que nos indica que o medimos perfectamente el riego si hay zonas profundas o susceptibles de retener agua nos darán problemas. La solución es montar un sistema de tubos de drenaje en la dirección de la pendiente de la zona a sembrar, lo más habitual es utilizar la estructura de espina de pescado con un ramal principal y varios de laterales que se unen a este. Su separación depende de la zona pero suele rondar los 7-8mentros entre ramales.
Sin duda será una muy buena inversión en aquellas zonas donde las precipitaciones son abundantes.

Dosis y época:
La cantidad de semilla a sembrar viene marcada por la mezcla que se elija o por la especie en cuestión, por hacernos una idea 1g de Agrostis tenuis está formado por unas 16.000 semillas, mientras que 1g de Festuca arundinacea está formado por poco más de 400 semillas, es lógico pensar pues que no tendrán la misma dosis de siembra, mientras que en el primero podemos hablar de uno 5g por m2, en el segundo hablamos de 50g por m2. De todas formas la mayoría de mezclas comerciales están entre los 20-30g /m2. Es decir que con 1Kg de semilla podemos sembrar entre 35 y 40m2, aunque repito que depende de la mezcla que hayamos escogido.
La época de siembra varia también dependiendo de la especie o de la mezcla.
La mayoría de especies deben sembrarse con temperaturas agradables sin ser tórridas, generalmente siendo ideal medianos de primavera o principios de otoño, aunque sin embargo encontramos un grupo de cespitosas, las denominadas c4 que necesitan altas temperaturas para su germinación por lo que será recomendable su siembra durante el verano. Por ejemplo, mientras una temperatura óptima de germinación para una Festuca es de entre 18-22ºC para un Cynodon puede rondar los 30ºC.

¿Como esparcir la semilla?
Existen elementos manuales para realizar una correcta dispersión de las semillas aunque una buena forma es la tradicional siembra cruzada, con la que conseguimos una buena homogeneidad. Se trata de realizar pases en dos direcciones esparciendo la semillas con la mano a boleo, de forma que al pasar en dos direcciones queda el terreno totalmente cubierto.

Riegos y germinación:
El riego después de la siembra es un momento importante para mantener la homogeneidad del césped y para dotar a la pequeña simiente de la humedad necesaria para su germinación.
Los primeros riegos deben de ser con un tamaño de gota muy fino y muy suaves, cortándolos en el momento que veamos que empieza a haber escorrentía superficial pues ésta movería las semillas agrupándolas a una misma zona del jardín. Durante los primeros 15-20 días es importante dotar al suelo de una humedad constante, realizando riegos muy cortos pero con alta frecuencia, es interesante incluso realizar de 5 a 6 riegos diarios de unos 2 minutos para conseguir este propósito, evitando siempre las horas de mayor insolación pues se podría quemar al pequeña plántula. A partir de aquí es importante reducir la frecuencia e ir aumentando poco a poco la cantidad de agua por riego, hasta llegar a un solo riego de alta cantidad para mejorar la penetración de la raíz en el suelo.